domingo, 30 de octubre de 2011

El miedo, el maldito miedo...

Muchos se piensan que el mayor miedo que pueden tener es cuando están viendo la típica película de terror, esas películas que no me asustan nada porque hay otro peor. El miedo al propio miedo y la obsesión con ello.

La más sorprendida con mi diagnóstico de ansiedad ha sido mi madre... "Pero si tu siempre has sido un tía valiente, líder, normal, nunca has tenido problemas con nadie..." NORMAL, ahí está la palabra clave. Normal por fuera, divertida por fuera (y para los demás) y hecha polvo por dentro. La cabeza dando vueltas sobre cosas que soy incapaz de enumerar, pensamientos negativos porque si algo soy es TREMENDISTA. No de cara a los demás sino interiormente.

No me malinterpreteis, no estoy chalada, jamás he tenido voces en mi cabeza, ni he pensado hacer daño a otros ni se me ha pasado por la mente suicidarme. El daño me lo hago a mí misma pero no de una manera física sino mental, obsesionándome con las cosas y estresándome (desde los exámenes  hasta un futuro viaje) me he atormentado tanto por dentro que ahora todo ha explotado como una bomba y mis dolores en el pecho y en la garganta (el famoso nudo, también conocido como bolo histérico continúa). La obsesión por las posibles enfermedades y sus posibles consecuencias me hacen pensar que tal pequeño dolor va a ser un tumor, un cancer... y ahí empieza la paranoia, es un miedo a la muerte, más que a la muerte es AL DOLOR, a las consecuencias que eso puede traer, comienza la obsesión y los síntomas de ansiedad que siempre tienen que ver con la enfermedad que supuestamente tienes. Miedo, miedo interno y obsesiones que te llevan a angustiarte y a que tu cuerpo reaccione.

Hoy, día 30 de Octubre de 2011 sigo con mi ansiedad.

1 comentario:

  1. Hey Peace, que comparto 100% lo que sientes, que igual que a ti he proyectado toda mi vida seguridad y arrojo ante todo el mundo pero la intensidad se vive por dentro, desmorona y destruye, te cuento que tengo el maldito nudo en la garganta y he pensado de todo, cancer de todas las clases, tengo un complejo de culpa del tamaño de siberia por ser fumador y pensar que la factura ha llegado muy pronto, además he tenido un hijo hace unos meses y va que me carcome el complejo de culpa de morirme y dejar al muchachito desamparado, todos los días me muero un poco...

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